¡Hola chic@s! ¿Qué tal estáis? Llevo mucho tiempo sin actualizar, así que disculpadme :) Con los días tan buenos que estamos teniendo, cuando tengo tiempo libre lo aprovecho al máximo; pues dentro de poco comenzaremos los exámenes finales en la facultad...
Hoy voy a hablaros de dos de los básicos de nuestro armario:
LA CAMISA Y LA BLUSA BLANCA.
Las camisas y blusas blancas se asemejan a un lienzo sobre el que configuramos el resto del cuadro o -como en este caso- el look. La versatilidad que aportan estas prendas, podría decirse que no la da cualquier otra; por lo que es fundamental tener varios de estos "lienzos" como fondo de armario.
Las camisas, como bien sabéis, son prendas de manga larga o corta pensadas para la parte superior de nuestro cuerpo, normalmente con cuello y puños y cerrada al frente con botones.
Las blusas, por su parte, son similares a la forma la camisa, pero mucho más ligeras y sueltas.
Tanto unas como otras están hechas de algodón, seda, lino, nailon o cualquier otro material ligero.
¿Quieres ideas para saber cómo combinarlas?
Echemos un vistazo
Es el ejemplo tangible de que "menos es más", y sino que se lo digan a Olivia Palermo, Miranda Kerr, Kate Moss o Alexa Chung. Ellas, mejor que nadie, saben cómo combinar una camisa o blusa blanca y acertar de pleno.
Una vez que en la parte superior apostamos por la sencillez, podemos escoger estampados u otras formas más arriesgadas en los accesorios: ya sea en zapatos, foulards, collares, bolsos u otros. Así mismo, podemos optar por una falda o pantalón lleno de colorido, pues obtendremos un acierto seguro, alegre y sin resultar demasiado cargado.
Otra cosa muy importante a tener en cuenta es que, más allá de la forma básica de la camisa: cuello, botones de frente y puños; podemos encontrar otras muchas opciones: cuellos bebé, en pico, con lazos grande, más o menos entalladas... La combinación es infinita.
Las hermanas Delevigne, tampoco son ajenas al "poder" que puede llegar a tener en un look la camisa blanca. Ambas combinan, con diferentes estilos, un mismo concepto:
la pureza del blanco y el effortless más chic.
Con pantalones, ya sean largos o cortos, estampados o no,
también es un acierto.
A mí personalmente me encanta combinarlas
con pantalones capri o pitillos.
Miranda, en esta ocasión, lo combina con jeans y con una chaqueta vaquera.
Simplemente perfecta.
Podríamos decir que la camisa, además de ser perfecta para ir al trabajo -ya que aporta un aspecto muy formal- se puede desenfadar fácilmente con otras piezas cuando ésta está pensada para looks fuera del área de trabajo.
La blusa, por su parte, al ser más ligera y no necesariamente con botones al frente, es más informal, y me encanta para looks de calle, para pasear por Madrid...
Son, resumiéndolo brevemente, simples pero sofisticadas.
De nosotras depende cómo combinarlas y adaptarlas a nuestros outfits.
ICÓNICA, ATEMPORAL Y PARA CUALQUIER EDAD
La primavera es una estación fabulosa
para ponernos looks centrados en la camisa blanca.
¿Qué opináis de las camisas y blusas blancas? ¿Tenéis en vuestro armario?
Mua,
Celia